8/10/2006

Me imagino
pegando esparadrapos
sobre las palabras escritas,
cubriendo con tiritas
las llagas de la mentira
que expelen ese aroma nauseabundo.
Dibujando con tintura de yodo
sobre hinchazones y moratones
que produce
lo callado
sobre la piel.
Cerrando los discursos
con puntos
de sutura.
Y mientras escribo
acaricio con negligencia
los pespuntes de una camisa de seda
en un placer ligero y prenatal.