7/03/2006

No tiene forma y
no puedo decirla de otra manera
que no se contenga en
burbujas de espuma de rabia,
perlas blancas de ansiedad de macho,
viscoso esperma de cachalote,
caviar de arañas malabaristas
que tejen una camisa blanca de fuerza,
parásitos en una arquitectura de nervios,
hiedra articulada y enredada
en venas encendidas,
llagas en las mucosas,
comisuras rotas
que lo han dicho todo.
Cárcel de horrores cotidianos
que hacen soñar en líneas de fuga
trazadas en las baldosas
de los pasillos de los hospitales.
No tiene contorno y se expande
como un gas picante que hace llorar
y sangrar los párpados
como un aroma aldehídico
que aturde y acelera el ritmo cardíaco
Así mi mano, yo , creo , mi mano,
agitado me apresuro sin mucho acierto
a trazar líneas de lápiz que contengan
esa sustancia etérea y corrosiva,
y sujeten su irrupción anegante
y desoladora.
Asi yo, creo, mi mano,
raya la arena, araño las pizarras
escribo sobre el suelo
en gestos imprecisos y excitados
y pinto con pinceladas de tinta aguada
la voluntad de contener
un alud de terror y desesperación,
sostengo su delicuescente esencia
llenando los orificios de los oídos,
los cuerpos cavernosos
hinchándolos de una fuerza inusitada y viril.

tabaco de lata
huevos de pascua.










Todo eso te decía
en una canción.
Eso no pude decirlo
mas que
en cuatro gritos de rabia,
y después me reía
como las locas
Que bajan las calles
con los tacones rotos.