7/03/2006

He concertado una cita con la máscara
que representa la farsa que más me place.

Esa mujer que se pinta los ojos
y perfila cuadrados sus labios,
secos, finos, cerrados.

Ella sabe que yo soy su hombre
y la acompaño en su entrega
a su goce de música
y danzas salaces.

Absoluta
y anegada de sí misma
Salomé de salón
que representa su comedia
con ferviente entrega
a la mirada de los machos
que desacredita y cuestiona
en su virilidad de patio de colegio.

Icono fantasmagórico,
diosa de barrio
al que rinden tributos y plegarias
que desdeña con soberbia y descaro.

Nepentes mortal
invaginada en su goce
autoerótico y exclusivo
que atrapa la mirada del otro
de la que alimenta su insaciado apetito
de veneración y conquista.

Eres la más bella Maria.
Eres bella y tienes un secreto.

Vuelves a mi vera segura
yo ciño mi brazo sobre tu cintura
sobre la que elegí tu vestido.