No sigo las huellas que he visto marcadas sobre la arena
las observo borrarse con las olas.
Veo una línea de humo blanco desvanecerse en el cielo.
Una voluta de humo blanco. Anillos de prometida.
Y sólo creo en palabras cosidas de una en una,
verdades,
nacidas del magma de la inconsciencia, sólida cadena.
Lo más real, lo más duradero, lo mas cierto.
Cemento Portland, loctite, palabras de poeta.
Una bolsa de aire comprimido revienta en mi bazo.
Ríos de ácido se derraman en la barrica de mi estómago.
Pelotas de goma deforman mis venas.
El cuerpo desarrolla gestos y volúmenes a su antojo.
El cuerpo no retiene las palabras que balbuceo para hacerlo mío.
Los riñones se inflan .El hígado palpita.
Los labios de mi boca se rajan en contiendas de lo más banal.
Los miembros desorganizados juegan a darse bofetadas.
La palabra resuena hueca. Eructos de angustia. Vanos.
Ventosidades, rugidos metálicos.
Fuí a buscar la sombra que tú dejaste allí.
No encontré ni recuerdos.
No perdí más tiempo
y me largué del lugar en que nos vimos por última vez.
Sin saber ni qué ni quien era,
ni tú, ni yo.
Creí que jamás existimos.
El cuerpo me lo ha dicho:
estuve vacío sin ti.
Mi mirada no sostuvo más tu mirada
Y desaté mareas y rugieron mis tripas.
Se encargó el tiempo de poner a cada cual en su sitio,
y los cuerpos unidos una vez por velcro
se llenaron de sopor y hastío.
Dejaron de beber vientos y zigzaguear las caderas.
Las manos murieron de cansancio.
Los labios se cerraron cosidos
y pegados por lágrimas espesas.
La boca está cerrada,
el hígado se inflama para decir palabras amarillas.
Lo que creí una vez ser mi cuerpo evolucionó a rayas de lápiz
Anillos de casado. Volutas de humo. Agujeros de deseo.
lapersianaverde
2/19/2006
2/07/2006
Te presento un top manta de grandes éxitos
tendido a tus pies de coral gastado,
te ofrezco una capa de fieltro
para que la pises con garbo y salero.
Tejo a tus tobillos
una red de hilos de azúcar caramelizada
para que te enredes en mi travesía de marino ajado,
a mi barcaza de solitarios caminos,
y pongamos en proyecto
factorías en calas lejanas.
Una fantasía recurrente,
el sueño más vedado.
Un par a mi cuerpo
un otro a mi vera
una cara que mirar
y unos ojos que me miran
unas manos que acarician las mías.
Un sueño que ilumina mis paredes
haciendo amable mi estancia
en el motel caminoenmedio.
Estoy calentando tu lado de la cama,
haciendo un boquete en el colchón
trabajando una trinchera
donde descanses después del combate.
Guardo marcos de foto
en los que poner tu imagen, sonriendo
mientras te fotografiaba aquel verano
en nuestras excursiones.
Estoy inventando una novela
que te figura un carácter acorde con el mío.
Te invento un cuerpo amoldado al mío.
Me masturbo en soñar tu nombre
y corro, en caminos que se cruzan con el mío.
tendido a tus pies de coral gastado,
te ofrezco una capa de fieltro
para que la pises con garbo y salero.
Tejo a tus tobillos
una red de hilos de azúcar caramelizada
para que te enredes en mi travesía de marino ajado,
a mi barcaza de solitarios caminos,
y pongamos en proyecto
factorías en calas lejanas.
Una fantasía recurrente,
el sueño más vedado.
Un par a mi cuerpo
un otro a mi vera
una cara que mirar
y unos ojos que me miran
unas manos que acarician las mías.
Un sueño que ilumina mis paredes
haciendo amable mi estancia
en el motel caminoenmedio.
Estoy calentando tu lado de la cama,
haciendo un boquete en el colchón
trabajando una trinchera
donde descanses después del combate.
Guardo marcos de foto
en los que poner tu imagen, sonriendo
mientras te fotografiaba aquel verano
en nuestras excursiones.
Estoy inventando una novela
que te figura un carácter acorde con el mío.
Te invento un cuerpo amoldado al mío.
Me masturbo en soñar tu nombre
y corro, en caminos que se cruzan con el mío.

