1/09/2006

De vuelta a casa.
A la luz de escritorio.
En auxilio de mi poca prestancia,
a resguardo de un sentimiento
raro,
extravagante.
Entrometido en historias de más arriba y de más abajo,
apenas puedo decirle más.
Voy llenando el buche de tragos amargos
y la paciencia se fue de rebajas.
Lo que queda de este hombre se escribe aquí.
En lánguidos suspiros
en arrebatados rugidos.