12/18/2005

Un flashback en una calada: se me viene a no se dónde, por no decir, se me viene a la cabeza, en fin, lo vine a decir: dónde va a parar el deseo de los hombres/de las mujeres; denso como la pulpa de la calabaza, una vez que llegado el fin de semana, hora h:00/día d, consumido el alcohol, agotado el dinero de los bolsillos, recalentados los bajos y con las bocinas en alto, se nos dan las tantas, se va uno para casa a reparar el motor, con la junta de la culata quemada, y un sábado más, derrengado, que no un martes, que no un lunes, no, ni se te ocurra, que no.
Sábado dd/mm/aa 02:00 h, ése es tu momento; el que te toca, entre tu semana de madrugones y cafés con leche aprisa. Mira, amigo: o los pillas bien, te lo sabes montar, o no hay nada que hacer hasta el próximo turno. Eso te lo tragas. Te lo despachan así, en dos palabras, te guste o no, te lo tragas cari, o no hay tutía. No sé si me explico, pero en todo caso, no tengo yo obligación de ser coherente ni consecuente, cuando todo lo que escucho y he de oír, me viene en mensajes encriptados y que he de tragar a bocajarro, y ojito con rechistar. Te hablo más tarde. Sms.