12/02/2005

Querida amiga:
Le escribo arrinconado en el water de mi casa.
Aquí me siento seguro,
soy el que quiero ser.
He robado rimmel y la laca de uñas,
y con ello le escribo estas letras.
Pocas palabras me bastarán,
para hacerle saber que desde que usted se fue,
comí de lata, acumulé basura,
arruiné mi tiempo,
descubrí placeres perversos, en su ausencia.
Me convertí en artista rencoroso,
hombre retraído y mentiroso.
Ladrón de retales de concupiscencia.
Ladrador salaz de mensajería instantánea.
Padre de flores de miga de pan.
Y en su lugar he encontrado,
La satisfacción loca de masturbar la sensible raíz de mis uñas de gato.
Le pido a usted,
En su razonable desconcierto,
acierte a olvidar mi recuerdo enfermo
Y encomiende por caridad,
a la armada de salvación,
derribar mi puerta cerrada.
E inaugurar mi exposición
de cuadros pintados con escobilla.