12/10/2005

No hay quien me aguante.
Lo digo con resentimiento y desesperación.
No hay quien me aguante,
quien me sostenga
Allí donde puse mis esperanzas, hubo una malla agujereada,
como el que escribe,
agujereado por una herida incurable.
Me dedico a la costura.
Y con elementos de sutura
coso el forro de mi piel sin caricias de madre.