11/05/2005

En su mirada ausente, en su iris absenta. En el fondo de la pantalla fría de su mirada, helada, se adivinan las imágenes soñadas que la mantienen en ese trastorno de ausencias y vacíos.
A través de sus labios, secos, finos, se abre la boca de la verdad. Esa dice todo lo que jamás se ha dicho.
Abandonad toda esperanza.
En el infierno de la oscuridad de su deseo, a traves de su mirada ausente, de su iris absenta, ella recuerda.
Ese gesto la mantiene atada a una silla, como quien ha sido desposeído de voluntad.
Un juego de bondage llevado al extremo. El olvido.