11/29/2005

Entre que tengo miedo y que me cuesta poner palabras a la magnitud de irresponsabilidad que me lleva, te diré; te contaré entre una mentira y un suspiro, lo que recuerdo.
Yo no sabía nada. Pero me hacía creer que entre nosotros, y aquí he de pararme a acariciar el teclado, hubo un día algo que creí más verdad que la dureza de la madera y mas eterno que la soledad de un hombre que nunca ha amado.
Déjame mi amor que llore. Solo por costumbre; también porque jamás pude llorar mi pena.
Esa mazmorra que me contuvo entre barrotes de regaliz que me hacía querer morir de niño.
Un espejo roto en pedazos que está en el fondo de mi garganta, me rompe en llanto, querida.
Soy ese hombre que te abraza caminando en el paseo y te hace sentir mujer segura y firme.
Yo sin embargo dejo de ser hombre al llorar. Ese llanto de niño malcriado y desatendido que pide cariño a puñetazos y que escupe a su mejor amigo.
Está roto como el lugar del que salió para ser hombre, maltrecho, maldita sea, mi amor renegado.
Y ahora mientras espero que me devuelvas una mirada que me diga que aún soy algo para ti, y mientras que una voluta de humo se me lleva el deseo de ser tu paño de sudario, entre que espero y que me pierdo, ya no sé que te andaba yo pidiendo; si pedir amor y caricias que no se detuvieran o ponerme a vomitar en la cama de tu falda, y reír histérico como hijo que no ha sido considerado hombre.
Te suelto de la mano y me pongo a andar solo, y me escondo dentro de una tinaja roja para que te vuelvas loca mientras no me encuentres, y huir de tu deseo de tragona insaciable, mamita, loca enana de pelos rojos que me asan la asadura en barbacoas de infames penurias. Quién te dio mi número, malabarista loca. Quién, que puso el grito en el cielo. Y me abofeteaba la cara esa sombra que me despertaba por las noches.
Entre los vómitos y la inmundicia perlas que no pude digerir; mis canales de comunicación ponen en contacto un mundo secreto de dolores fingidos y espasmos orgiásticos y la fría verdad de las hojas del calendario, mes de diciembre; te reprendo angustiado, y me meo las manos.
Y en mi risa histérica de macho herido me pongo a chillar como loca enamorada, a soltar carcajadas de risa muerte en mil dolores de muelas que no disimulan las estampas de santos que me pongo como cataplasmas. Sino una cocacola con morfina, inicio de mis botellones futuros.
Una vez dicho todo esto, advertiré que entre la verdad y la ausencia no puede discernirse más, y que si uno se ha visto a sí mismo despedazado por la palabra de una madre loca, pocos lugares tiene donde esconderse sin ser encontrado por la angustia de su amor enfermo. Y se duele, porque hay amor dolor y pena de soledad y terror de desechos.
Reconstrucción y destrucción, deconstrucción e instrucciones de uso de un programa de inventario y sabotaje de tratados entre humanos.
Señores, permítanme mentirles y no me detengan por sacar las bolsas de basura fuera del horario prescrito por la autoridad. Sólo este gesto de desacato me hace libre y generoso.










Después me propuse salir a la calle, porque en casa ya no podía más, y fantaseaba con una noche de sábado, hoy lunes seco y sin llamadas. Pero iba y venía, mi imaginación grotesca como el carácter italiano, entre risas y quejidos, coño! Que mal me sentía. Y ni robar cerezas ni besarme las yemas de los dedos me satisfacía. Me encontraba perdido, y como suelo yo hacer, mintiendo a las cuatro esquinas de cariños de bolsillo, que esperan mi sueldo.
Bajo a la calle porque yo creía que alguien me daría un saludo y con la excusa de bajar las bolsas de la basura, qué mejor excusa para salir un lunes, me diría: ojos negros tienes ladrón y yo risa loca de nena machota me sonreiría con gesto de desagrado y propuestas de seducción.
Pero me retengo.

Mujer de párpados verdes, dulces de manzana,
ojos abiertos que me miran absortos;
y yo borracho de cerveza rubia
hablando en eructos
boca de la verdad,
esa que no te muerde si no mientes,
viejo ya de deseos pasados,
cano de recuerdos vagos,
melancólico de amores soñados,
te pide relaciones
a través de una pantalla,
fría, helada como la sonrisa
de tus mañanas de nieve y blanca
como los anises de tu cariño añejo.
Yo maldito perro de mordedura rabiosa,
te sigue, rastro de tu camino
pidiendo besos que luego maldigo.



Sujeto por detrás,
mi amor ,anal;
once mil vergas me azotan
en fantasías de sodoma y gomila,
me atan
arrepentimientos
de noches vacías,
de vueltas
y volutas de humo
polvos desleídos en licores
aromas aldehídicos
sabores metálicos
manos de crin
caricias de hombres desmembrados.




Entre mis manos
tengo
una cabeza de hombre
buceando
mis ojos lo miran absorto
en su mirada ausente
su boca
roe mi vagina de miedo reseca
y pánicos negros
jadean pamplinas
no lloran los hombres
manos resecas, agrietadas, efectivamente
que auguran los más ruines placeres.

11/15/2005

En su mirada ausente, en su iris absenta,
en la línea de su boca cerrada;
en su aroma de mar muerto.
En su exilio. Hoy la encuentro escrita.
En nuestros abrazos quebrados y en la risa loca de una noche borracha.
Ella ,huyendo de su destino fatal, se entregó.
Ya rendida, dejó de palpitar y retorcerse
atada como estaba a una maraña de deseo enfermo.
Se dejó entonces. Dejó de resistirse y se abandonó.
Y se la llevaron vestida de blanco satén,
blanca de escarcha de arroz inflado.
Lapidada por sentencias de redención.
En su mirada ausente, en su iris absenta de mal agüero.
Una última sonrisa segó la costuras de vainilla que la unían a mí.
Dispuesta a olvidar, anegada de sí misma.
Secuestrada de nuestro amor imposible, se la llevaron,
hueca y sin voz.

11/14/2005


Tengo que decírtelo: no sé si puedo permitirme meter lalengua en tus oídos, pero tengo que decirlo;
si no sé que soy capaz de detonar mi carga y hacer volar en pedazos mi cuerpo, tu memoria y el mercadona entero.
Ahora reservo mi recado, advirtiendo al resto a gritos que no permitiré sus juicios pronunciados en voz baja en confesionarios de vergüenzas y reproches.
He perdido toda relación y parecido con un ser humano. Yo he dejado de ser carne y transustanciado en verbo me meto en los agujeros de tus oídos, abro las comisuras de tu boca, restrego tus párpados y te hago llorar. Porque yo soy Heathcliff, y te pierdo. Soy una mancha en tu vestido blanco; la angustia de tus noches; dolor en tu vientre.
El tormento que toda tu vida has sentido y no has podido decir. Ese malestar entre sábanas que tus lágrimas han pintado de colores. Romántica tortura. Pesada; duración cientos de años. La mil dolorosa de tus noches.

Cuando la angustia vierte a través de sus dedos la mierda que contiene su estómago. Se arrima a un rincón para vomitar. El mal no deja de hacerlo vergonzoso y a su luz de escritorio, y en la esquina meada repleta de babosas, se vacía , y su pudor se derrama. En la noche esos gatos también son pardos, y a su manera, le importa poco lo que queda a sus espaldas.
Si no me explico con la suficiente claridad será por razones que a todas luces han sido apagadas. Señores, aquí fuera, no existe modo de hablar que no ponga en tela de juicio, razones, prejuicios, angustias y retortijones.
Elegiré el mejor papel, para rayar con tinta y lápiz, será el mejor regalo que ofrecer a mi amada.
Prohibidos par mí su cuerpo y el lugar donde soñé ser, excluido siempre, ajeno y marginal. Yo, he de confesar mi impotencia. Maldita sea. Cuando con un gesto suyo hizo de mí, papel mojado que hoy soy yo en trazos de tinta aguada.

Las manos se reservan caricias escondidas,
no dan su calor por temores que se guardan en los bolsillos.
Esa mujer no puede hablar,
su boca no puede abrirse ya más.
Ese hombre, no puede; penetrar.
Impotente, no puede.
Se arrancó los ojos para no saber.
El miedo lo hizo impotente.
La risa no habla por la boca de la verdad.
Está punteando. Cada vez, cadavérico, deja la mano muerta y ya sus caricias
perdieron la vez. No hubo que lamentarlo. Dejó de ser sensato.

11/07/2005

Sujeto a cables, como quién mantiene la vida sujeto a un respirador artificial, a un corazón autómata, como quien hace la vida que le queda a través de un ordenador, conectado a redes; enredado en roles, enganchado a máquinas. Su cuerpo, el cuerpo que busca incorporarse y encarnar su amor , en otro cuerpo. Recuerda, amores perdidos. Dolores, olvidos.
Malestar, maldita sea. Amores perdidos. Perdidos sin haber vivido. Se han hecho hinchazones en los órganos.

Hoy me estoy muriendo, en casa. Algo se esta muriendo en mi y me lleva. Me está matando. Si no es que ya está muerto, afuera, no hay nada, no hay nadie. El desierto ha llegado a lo Real. He soñado que venías a verme al hospital. He hecho locuras para que tú vinieras. Muchas veces lo hacía. Seguramente fué eso lo que me puso en esas condiciones ante ti. Dejado, alejado, jadeante, jodiéndome, jodiéndote. No le pongo más resistencia. Estoy enfebrecido. Olvidado. Es demasiado loco. Es demasiado loco. Demasiado.
He cagado toda mi vergüenza y me bebo otra cerveza. Poniendo puntos, de capitón, a cabezón, que me sujeten. Maldita sea, les digo.

Toma un trago; pega una calada; tira una línea de lápiz.
No sé qué, no sé cuantos.
Siento rabia. Siento rabia de tener que venir aquí, a mi escritorio, para poder entenderlo, para poder no fugarme en escapadas de muerto. Aquí voy y me pongo a intentar ser, lo que no puedo ser de otra manera. Me lleno de rabia. De sufrir por reconocer mi pequeñez, mi obligación.
De tener que hacer para poder tener. Les parecerá ridículo, estúpido. Yo me jodo. He de refugiarme en palabras, sí, porque no tengo caricias. Por eso escribo. Porque me duele. Porque no sé nada. No sé dónde ir, ni adónde voy. Transito, medio muerto de miedo, medio muerto de dolor.
Me cago en Dios. Hoy he de decirlo. Ya Dios ha muerto. Hoy he de decirlo, sin miedo a que me parta un rayo. Bastante me ha jodido ya. Y hoy, erizado de frío y soledad, me cago en Dios. Porque no sabe quien soy, no me reconoce como hijo suyo, me ha abandonado. Siento esa rabia y ese dolor de no saber quién fue mi padre.
Tomo un trago, después vomitaré. Sea en palabras, en gemidos y jadeos.
Sí, sólo como nunca, sólo como siempre. Jamás se ha colmado, se colma, ese vacío no es de este mundo. Ese agujero absorbe fuerza, deseo, posibilidad. Deja nada. Eso es nada.

Hoy hubiera querido estar más tiempo en la consulta. No estaba cómodo.Lo estaba pasando mal, pero tenia miiedo de salir. Porque lo iba a pasar mal afuera, y estar sólo otra vez. Ahora no estoy pasándolo bien. No puedo soportarlo y me pongo malo. Estoy escribiendo intentando sujetarme.
Voy a sentir vergüenza si finalmente envio este mensaje. Entre mi deseo de hacerlo y la vergüenza de hacerlo no se qué me va a dejar peor. Creo que te hago una putada , pidiendo ayuda de esta forma. ¿Me voy a quedar mejor si pego un grito de ayuda, o me voy a morir de vergüenza? Hay cosas que no me pueden salir por la boca en el diván. Ahora digo esto; ya me dirás si he sido un loco, o un hijo de puta.Seguro que estoy como un perro esperando respuesta.Una señal de afecto. Decido no señalarte con el dedo, envio S.O.S en una botellaverde que tiro a través de lapersianaverde.

11/05/2005

El tiempo perdido. Me atormenta aún.
El fantasma de la corrupción, y la degradación. Me espanta mientras.
El deseo invisible, el deseo que se escapa y del que no se sabe nada, me tiene atado a una silla.

En su mirada ausente, en su iris absenta. En el fondo de la pantalla fría de su mirada, helada, se adivinan las imágenes soñadas que la mantienen en ese trastorno de ausencias y vacíos.
A través de sus labios, secos, finos, se abre la boca de la verdad. Esa dice todo lo que jamás se ha dicho.
Abandonad toda esperanza.
En el infierno de la oscuridad de su deseo, a traves de su mirada ausente, de su iris absenta, ella recuerda.
Ese gesto la mantiene atada a una silla, como quien ha sido desposeído de voluntad.
Un juego de bondage llevado al extremo. El olvido.

11/04/2005

Je suis desolé

Jesuis Desolé, nick-nicho.
Un titulo, que mancha un papel, como un pincel que prueba su carga de tinta sobre papel de arroz.
Una manera de empezar. Veánlo como mancha, como pueba de valor, como cagada, como descarga, o como les de la gana. Yo qué les voy a decir como tienen que interpretar.

No creo que sea necesario volver a entrar en el chat, para volver a enfadarme, más de lo que ando estos días. Hoy pensaba en estimular mi enfado metiéndome una dosis de rabia más con la finalidad de descargar en mi palabrería la mala hostia, la indignación y mi estupor ante una realidad que no puedo entender, soportar, tolerar, y que me ha llenado de mala virgen hasta llegar al colon, colmo quería decir. Con su permiso...¿podría cagarme en la ostia?
Bien, una vez manchado el papel, y con los dedos llenos de mierda empezaré a dibujar figuras. Ustedes verán: he llegado a la conclusión de haberme equivocado al elegir la homosexualidad como campo en el que conseguir más y más fáciles encuentros sexuales. Es cierto que hubo un tiempo en el que sólo tenía que pasearme por un parque, un área de servicio o incluso apostarme en un meadero de un centro comercial o estación y conseguir fácilmente sexo. Nunca, sin embargo quedé libre de sentirme avergonzado, vil y sucio; pero conseguía mi objetivo: una polla, un culo, dos, tres o más.
Bien: ya no suelo frecuentar sitios de tal tipo, entre otras razones porque apenas quedan lugares así, o si me estiro un poco, tendría que decir que aunque no hayan dejado de existir, ya no son lo que fueron entonces y a mí tampoco me vale igual conseguir sexo en sitios así. Porque cada vez son menos frecuentados, porque los que los frecuentan son gente, que hablando en términos de mercado, son de la peor calidad y de escasa fiabilidad; porque la gente se ha perdido y entretanto desencuentro, porque hay chats, líneas telefónicas de contactos, secciones en la prensa de contactos, anuncios de putos, casas de putos, e incluso agencias de emparejamiento (dejaremos lo de matrimoniales para los hetero, y luego hablaré de porqué digo esto), y existen los ordenadores, las webcams, los telefonos móviles, con cámara y todo, y esto ha llegado a tecnologizarse tanto que lo que es sexo ya no es Real. Un buen consolador, de tamaño adecuado, una webcam, teclado, guantes, máscaras y un nick. Un nicho desde donde antes de estar muerto estoy encerrado. En mi ciberarmario. En el ciberespacio de los deseos sms, msn, chat, web, act/pas.

Leí a Beatriz Preciado, el manifiesto contra-sexual, y al hablar de la tecnologización del sexo, no puedo sino recordarla, y pedirle ayuda para entender, yo, es que por lo visto no acabo de entender.

Flash-back: Barcelona 1988, terraza del desaparecido café Zurich, dos chicos sentados en una mesa próxima se besan gustosa y desenfadadamente a la vista de todos; qué se esconde en ese mundo secreto de deseos y pasiones entre hombres? Le pongo puntos suspensivos...ustedes ya me entienden.
(no puedo dejar de recordarles que dibujo palabras cargadas, como son las pinceladas en mi pintura de tinta y mierda).

Trataré de retomar el hilo. Y la cordura. Yo estaba muy cabreado, todavía me acuerdo.
Con lo que a mí me cuesta ceder a mi deseo: entiéndasemen.

En esta pintura se me hha corrido la aguada. Aprecien ustedes la gestualidad.
Hablaba de desencuentros. De caminos equívocos. Así quería decirles cómo yo-no-encuentro lo que antes buscaba. Ahora busco un hombre, y no-encuentro ni restos, ni rastros de hombría. Los hombres han dejado de existir, sólo quedan sus nichos, déjame decirlo, maldito corrector, sus nicks.

Hoy no piso esa estera estéril de recados y paquetes tumefactos de soledad. Hago una happy-hour con amigos en el bar.
Luego les cuento.Alguien ha estando dándole vueltas a esto mismo. Esta noche hace viento y esa ráfaga fresca de Noviembre ha hecho desaparecer ese pestazo que había en las calles de Palma.
Esta noche sí . ‘Su potencia enunciativa radica justamente en lo que su inviabilidad pone de manifiesto.Ponen a cada quien las canta y a cada quien las escucha frente a un vacío de sentido y de acción que no sólo denuncia, también interpela a inventar nuevos sentidos, a inaugurar formas de acción’
Me jode tanto, no encontrar salidas como tener que salir. Ya ves. En esas estamos.
Reconocer lo inaceptable


Antes decía que he pensado en lo equivocado que estaba de que encontraría tanto sexo al hacerme gay. Si pensamos que ser hetero sería diferente volvemos a meter la pata. Mira qué coño hago yo esta noche como polloncaliente en el chat.
Un hombre ha hablado
Intenta manejar las palabras, lo hace de muchas formas diferentes. Mejor enlazadas, contruyendo un discurso, o buscando en algunas , miradas nuevas.
Ha escrito. Y ha excretao, tb.
Ha pintado. Ha escupido.
Ese cuerpo pulsaba tio.

Se corre unas líneas mas abajo.
Ese no se da en unas líneas, más, ni más abajo, ni en unas rayas más.
Ahora las pinta.
Ese se da en canal. Pero no pone la cara en un perfil de esos. A mi no me rajan.
Prefiero que hablen, incluso bien.

Lanavaja me la saco yo pa cortar el pan y pachulería lamía.

Estauna mariposa nocturna volando por mi pantalla de plasma infectada por virus azules.
Todo su cuerpo se convulsiona, y gime , al bode de un goce loco y enfermo.
Todo lo que esta fuera y lo que no se ve lo ponen al frente de luz de escritorio. Y en ella se pinta, maquilla, inventa y se inventa y le hace que le pregunte quien es la más bella cometiendo lapsus digitales. Todas las cosas eres maría, la mas bella maría.
Yo he elegido este vestido para ti, sobre tu misma cintura. Es verdad.

Su cuerpo también se tira pedos y con eso habla tambien. Yo he oído hasta canciones de pedos.
Son cosas que le traen al pedo. Si para hablar de pedos tiene que mantenerse tan lejos, como para
decirlo como si fuese otro o estuviese muerto. Condiciones para que la vergüenza no lo embargue.