6/12/2005

Cómo podía él relacionarse con alguien si dudaba siempre y tenía miedo de decirle al otro una palabra que podía separarlos y que los colocaba en una posición absolutamente real a los dos.
Hablar de sida en el momento de darle un beso se convertía a veces en un pensamiento que mucho antes de que pudiera ocurrirle, y con qué deseo lo esperaba ,lo abstraía de todos los otros pensamientos que habían pasado por su cabeza con respecto a él.

Se inventaba formas y jugaba con los estilos de las letras para poder expresarle al otro el deseo y el dolor que lo trastornaban.
Y como si éste fuese el muro de sus lamentaciones quería contarle.

Quería que resistiera todo eso, que escuchara comprensivo y sin mostrar temor lo abrazara. No podía esperar más a tener el cuerpo del otro a su alcance. El deseo de su cuerpo desbordaba abriendo las comisuras de sus labios.

Estaba pasando por uno de los momentos más difíciles desde ya hacía tiempo y no deja de sorprenderle lo que vuelve a repetirse periódicamente, como si fuese una estación monzónica en su estado de ánimo. Hasta tal punto que ya dejaba de prestar atención a lo que otras veces le había significado algo. Había encontrando algo en el armario un jersey amarillo que había sido de él. No encontraba nada más que señales que otro le había dejado.
¿es que se estaba volviendo loco o qué?
Las comisuras de sus labios ya estaban diciendo todo por él.
En este punto siempre despierto y percibo una sensación de haber dejado todo a medias. No llegas a saber con certeza a saber que podría haber sucedido soñando un rato más.